Mostrando entradas con la etiqueta suop. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta suop. Mostrar todas las entradas

Dos euros por una línea de móvil


Precisamente esta semana se cumple un año de mi alta con SUOP, el operador de telefonía móvil español "gestionado" por sus usuarios. Cuando me di de alta en él me gustó mucho, pero pensé que a los pocos meses se agotaría mi saldo y lo dejaría caducar, como ocurriera con otros tipos de operadores móviles de prepago. Nada más lejos de la realidad: aparte de algún que otro pequeño "susto" (como que te quede desactivada sin avisarte, cosa que ahora no ocurre, por cierto), este operador no me ha dado nada más que alegrías, incluso me ha sacado de algún que otro apuro como teléfono de emergencia al quedarme sin saldo en mi otra línea (todas las que uso son de prepago).

Por mi experiencia como reportero y en el mundo periodístico, sé muy bien lo vital y necesario que se hace tener una línea "basura", o un número que dar cuando nos damos de alta en esos servicios -como Google Mail, Facebook, Telegram, Twitter, y demás "basurilla"- en los cuales nos piden un número de teléfono. Hoy lo usan para el alta, mañana no se sabe para qué lo usarán, de manera que tu número personal mejor tenerlo a buen recaudo.

Probamos el operador móvil gestionado por sus usuarios SUOP


Muy atrás quedó, por fortuna, aquellos tiempos en los cuales adquirir un móvil o un smartphone suponía anclarte a un operador. Fuera éste de prepago o contrato (pospago), el móvil no podía liberarse (supuestamente) y tenías que aguantar a ese operador hasta que, por lo menos, lo amortizaras. O hasta que te permitiese el operador "escaparte".

También quedó atrás el tiempo en que dos compañías (Movistar y Airtel) o tres (al poco se les unió Amena) "manejaban todo el cotarro" y hacían y deshacían a su antojo con prácticas tan abusivas que, durante años, las quejas de los clientes respecto a las operadoras de telefonía móvil era la denuncia más repetida en las oficinas de atención al consumidor. A tal extremo llegaron algunas de esas compañías que llegaron a querellarse contra algún que otro usuario enrabietado por llamarles "vomistar".