
En Revista Móviles hemos tenido la oportunidad de probar uno de los modelos más polivalentes de Sony-Ericsson, el TXT CK13i. Se trata de un móvil encaminado a satisfacer a los clientes que no quieren liarse ni complicarse con un smartphone (o/y que odian las pantallas táctiles), que incluye un buen teclado, una buena terminación y, como es habitual en Sony-Ericsson, una gran funcionalidad.
En el paquete de venta se incluye únicamente el teléfono, la batería, y un cargador. Todo ello en una caja minúscula que intenta seguir la moda de minimizar lo máximo posible el impacto ambiental con lo que se ofrece el mínimo embalaje. No obstante hay que decir que esto es común a casi todas las marcas hoy en día. Se incluye también una guía rápida, en un formato de una sola hoja (como suele hacer Samsung en los modelos de la misma gama), y aunque posee explicaciones de lo más básico que se puede hacer con el móvil, no se puede decir que ni en sus dibujos ni en su redacción sean muy claros ni se centren en los detalles. Por ejemplo, algo tan básico como la forma de abrir la tapa posterior no se aclara muy bien en el folleto. Decir a este respecto que hay que "meter la uña" en la zona lateral perforada en forma de media luna, y tirar hacia arriba. Aún así, la tapa posterior no saldrá completamente, sino que se levantará un lateral. Hay que tener cuidado con ello por el peligro de romperle las pestañas. Para evitar que esto ocurra, deberemos ir deslizando el dedo (o la uña) por el resto de la tapa, e ir abriéndola con cuidado haciendo fuerza hacia afuera. Realmente es un proceso muy engorroso, que nos recuerda la forma de abrir móviles mucho más antiguos.