
Microsoft ha anunciado hoy que ha adquirido la firma Nokia por 5.440 millones de euros. En realidad, no obstante, no ha adquirido "toda" la compañía, sino su división de telefonía móvil y sus patentes, que es el negocio más importante de Nokia y de donde surgían sus mayores beneficios (aproximadamente esta división generó el año pasado 14.900 millones de euros, que es más o menos la mitad de todos los beneficios de Nokia como compañía). Con esto se pone fin a una de las compañías más míticas de telefonía móvil, cuya introducción en el mundo de la telefonía data ya de los años sesenta, aunque fue en los años noventa donde experimentó su mayor expansión, llegando a superar a todas sus rivales y liderando el mercado de los móviles a nivel mundial durante varios años.
Microsoft adquiere sus patentes por un tercio de ese precio, y el resto hasta los 5.440 millones será para adquirir la división de telefonía y servicios de Nokia propiamente dicha. Es un poco la confirmación de una muerte anunciada, después de la decisión de Nokia, en el mes de febrero de 2011, de elegir el sistema operativo de Microsoft (Windows Mobile) en detrimento de los suyos propios, Symbian y Maemo.