
Desde su presentación oficial el pasado 7 de junio, mucho se ha hablado sobre lo malo y lo bueno del iPhone 4, sobre lo que cambia, sobre lo que avanza, y sobre sus particularidades, bien sea para bien, o en contra.
Alguien, acertadamente, resumió el nuevo producto de Apple como "un iPhone 3GS con más píxeles". Bien, no es totalmente descabellado ese comentario, teniendo en cuenta que el principal atractivo es precisamente ése: la mejora de su pantalla.