
Esta semana se daba la noticia de la nueva plataforma para coches de Android, que empezarán a llevar los sistemas multimedia de los automóviles a partir de este mismo año. Y por si eso no fuera suficiente, ahora ocurre lo impensable: Microsoft se apunta al carro y elige Android para sus nuevos smartphones, en detrimento de su propio sistema operativo Windows Mobile, o del mismo Windows. Quien se lo iba a decir a Linux Torvalds, cuando en su época de estudiante empezaba a diseñar un sistema operativo basado en UNIX que fuera libre para todo el mundo, que un buen día formaría parte de productos tan dispares como coches y teléfonos.
¿Por qué Microsoft, que acaba de adquirir hace pocos meses la compañía Nokia, elige Linux (Android) en lugar de su propio sistema operativo? La noticia tiene miga. ¿Alguien se imagina a Apple, por ejemplo, dotando a sus smartphones de Windows? ¿O de Android? Impensable, ¿verdad? Parece ser que Microsoft no solo no confía demasiado en su propio sistema operativo, sino que, además, le resulta mucho más caro y engorroso equipar con ellos sus móviles, y por eso ha elegido para algunas variantes (llamadas Nokia X Software Platform) el sistema operativo de Google.

